


Excelente para aplicaciones tales como soldadura, pulido, rectificado, ensamblaje, sujeción de objetos. El sensor puede ser instalado en la base o al final del brazo robótico.
El módulo de control de fuerza, al que se puede acceder a través de la JAKA App, muestra la dimensión de la fuerza y brinda la capacidad de detectar colisiones en todo el brazo. Si alguna fuerza externa supera el valor de seguridad designado, el robot inmediatamente dejará de aplicar fuerza. Existen tres modos disponibles para el control de la fuerza: Fuerza Constante, Seguimiento y Modo Rápido.
Los cobots JAKA tienen una vida útil de un promedio de 50,000 horas en las que pueden operar sin necesitar mantenimiento.
Los cobots se pueden montar en cualquier ángulo.
¡No más rejas de seguridad! Los cobots JAKA reaccionan de forma segura al contacto con personas, otros robots y objetos del ambiente.
El entrenamiento por arrastre y la programación visual aseguran que el tiempo de integración y/o reconfiguración del robot sea corto.
Los cobots de la serie JAKA Zu S pueden trabajar en gran variedad de industrias: automoción, electrónica, médica y más.
Ellos liberan a las personas de tareas repetitivas, desde pulido y lijado hasta ensamblaje y paletizado, asegurando un ambiente de trabajo más seguro y eficiente.